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Integra más tacto a tu vida. El tacto positivo puede mantener tu humor elevado y hacerte sentir sexy y atractivo. Busca formas de integrar el tacto saludable y positivo a tu vida diaria. Por ejemplo, podrías intercambiar masajes con tu cónyuge o abrazar a un amigo.

Usa telas suaves y sensuales para dormir. Las telas sedosas y transpirables como la seda o el satén pueden hacer que tu rutina a la hora de acostarte se sienta especial y sensual. Busca un buen pijama de seda o de satén o una bata suave para ayudarte a sentirte muy bien al prepararte para dormir. También podrías invertir en sábanas de seda para agregar un poco de sensualidad a tu rutina diaria.

Fortalécete. El ejercicio ayuda a liberar endorfinas, lo que conduce a una mejor imagen de ti mismo y a menores niveles de estrés. Más que eso, el ejercicio también puede ayudarte a sentirte más fuerte y permitir que tu cuerpo logre más cosas. Mientras más fuerte sea tu cuerpo, te sentirás mejor.

Acentúa tus atributos más atractivos. (Mujeres) Tómate unos momentos para pensar en tus atributos físicos más atractivos. ¿Te gustan tus ojos? ¿Tus brazos? ¿Tu pecho? Desarrolla tu guardarropa y tu rutina de belleza con base en lo que más te guste de ti mismo.

Consiéntete. Date permiso para invertir en el cuidado personal. Dependiendo de lo que más te guste, puedes considerar darte un día en un spa, hacerte un nuevo corte de cabello, ir a que te afeiten profesionalmente o tener tus camisas recién planchadas. Si ha pasado un tiempo desde la última vez que hayas cuidado de ti mismo, haz una cita especial para consentirte.

Toma una clase de yoga. Los estudios demuestran que las mujeres que practican yoga se sienten más sexys. El yoga también te ayuda a desarrollar flexibilidad y tonificar tus músculos, lo cual puede generarte beneficios en cuanto a la sensualidad más adelante.

Haz que el baño sea sexy. Una forma de inyectar sensualidad a tu vida es ponerle un poco de pimienta a tus rutinas diarias. En lugar de simplemente tomar una ducha todos los días, busca formas de hacer que tu ritual de baño se sienta especial y sensual. Compra algunas velas aromáticas, pon música relajante y toma un baño de burbujas.

Cambia tu rutina de belleza. Si sientes que estás atrapado en la rutina, experimenta con nuevos productos y estilos. Prueba una nueva marca de maquillaje, usa un color que nunca hayas usado antes o hazte la raya del cabello del otro lado. Esto te ayudará a verte desde un punto de vista nuevo y positivo y resaltar tu sensualidad interior.

Usa ropa que te quede bien. A veces, cuando pensamos que nos vemos mal o desaliñados, en realidad es que simplemente usamos ropa que no nos queda bien. Asegúrate de que tu ropa sea cómoda y de la talla correcta. No uses ropa suelta o ancha o ropa que sea demasiado ajustada. Te sentirás más sexy con ropa que esté hecha para tu contextura.

Toma clases de baile. Bailar por tu cuenta o con tu pareja puede hacerte sentir sexy y ayudarte a ponerte en contacto con tu cuerpo. Las clases de baile, sobre todo de un estilo sexy de danza como el tango o la salsa, pueden ayudar a darte confianza en ti mismo y un sentido del ritmo. Podrás recordar estas clases mucho después de que terminen y siempre puedes poner tu canción de baile favorita cuando te sientas desanimado.

Prueba un aspecto deliberadamente desordenado. A algunas personas les gusta estar perfectamente pulcras y arregladas pero, a veces, puede ser sexy verse un poco desordenado y despeinado, como si acabaras de levantarte de la cama. Alborota tu cabello para darle una vibra sexy y despreocupada.

Mantén una postura sólida y confiada. Caminar y pararte con confianza puede ayudar a hacerte sentir fuerte, orgulloso y sexy. Resiste el ansia de encorvarse. En cambio, mantén la espalda recta, el pecho hacia afuera y la cabeza en alto.

Obtén un buen descanso nocturno. Dormir 8 horas completas cada noche no solo ayuda a tu humor sino que también hace que tu piel se vea juvenil y rejuvenecida. Si empiezas a sentirte agotado, trata de dormir más cada noche. Deberías notar una diferencia en cómo te ves y cómo te sientes.

Comprométete a tratar bien a tu cuerpo. A veces, puedes empezar a perder tu sentido de la sensualidad cuando te ves envuelto en los estreses cotidianos de la vida, el trabajo y la familia. Haz un compromiso contigo mismo de que tratarás bien a tu cuerpo y le prestarás atención a fin de sentirte más sexy y confiado. Tómate el tiempo de comer saludablemente, hacer ejercicio y mantener el régimen de belleza que te haga sentir bien. No ignores lo que tu cuerpo te dice debido a los demás compromisos en tu vida.

Mueve tu cuerpo en formas que disfrutes. El ejercicio es una gran forma de mantenerte saludable y sentirte bien. Sin embargo, el ejercicio a menudo puede sentirse como una tarea. Busca formas de mover tu cuerpo que disfrutes: bailar, jugar algún deporte, caminar, nadar o hacer yoga. No castigues a tu cuerpo con el ejercicio: deja que tu cuerpo lo disfrute.

Enfócate en cómo se siente tu cuerpo, no en cómo se ve. Puede ser tentador criticar las imperfecciones de nuestros cuerpos. Sin embargo, debes recordar que la sensualidad no tiene relación con tu talla de pantalones o tu peso sino con la forma como te sientes. Tener un cuerpo que se sienta fuerte y saludable puede hacerte sentir sexy. Enfócate en tu fuerza y en tu potencial y no en números arbitrarios.

Evita la balanza. Las personas pueden ser saludables y sexys a cualquier etapa. Resiste el ansia de mirar la balanza todos los días. Esto puede hacerte sentir deficiente y poco sexy, incluso cuando tu cuerpo se vea y se sienta bien.